viernes, 15 de noviembre de 2013

Cementerio.


 Me encuentro donde la realidad por fin asecha
donde el silencio reina y el amor muere.
Donde los cuerpos dejan de ser lo que eran
y por fin conocen la realidad y rumbo de sus vidas.

Me encuentro donde la efimería termina,
donde todas aquellas dolencias terrenales Encuentran su fin
y por fin logramos terminar esta mísera existencia.

Me encuentro donde los sueños son solo lápidas
y junto a ellas miles de escritos y flores que ya no tienen sentido.

Todos los días huyo de este lugar,
sabiendo que igual hasta el voy a llegar.

También sé muy bien que lo único en común que tengo con este frio letargo
es la tibia sensación de soñarte, soñar que estas a mi lado,
soñar que lentamente nos besamos, soñar, soñar, soñar…
A lo mejor que pronto juntos volveremos a despertar.

Al frente tengo dos fríos testigos,
ya alejados de este cesante martirio,
ellos dos saben, todo lo que he dejado
y que por terco ya nunca estarás a mi lado,

Solo hasta que el tiempo decida tenerme sepultado.

viernes, 19 de abril de 2013


Tiempo
El tiempo: aquel fantasma nefasto que nos hace sentir que ya no sentimos ni recordamos nada, pero que al estar frente al vació de no tener lo querido, reaviva la herida y esa sensación de tanto haber perdido. Ese mismo que nos hace celebrar cumpleaños, aniversarios, muertes, olvidos...Ese mismo que al tocarlo nos recuerda tener el alma vacía por ese lado frío que ya no nos abraza...Ese mismo que se lleva lo más querido, ese mismo que nos hace pensar que sería mejor estar en la sombra y no en el olvido...Aunque pase segundo a segundo, no olvidaremos todo lo ocurrido, y aunque queden solo sombras, el amor seguirá intacto, como cuando nació y un día murió.

Dedicado a Rodas...Viento en tu volar, brisa en tu caminar.

lunes, 21 de enero de 2013


LUNA
Era tarde ya, la luna palidecía, me encontraba en una de las sillas de la plaza, como ya era costumbre: fumando un poco de mi pipa, con la pluma en la mano e intentando escribir un mar de sensaciones.
 El paisaje era igual que todas las noches: al lado se divisaba un anciano luchando contra el sueño, al frente dos bultos peleando por un par de copas, al fondo su reflejo…y nada más. De repente el aire cambio de color y comenzaron a bajar hormigas por la montaña, no pude ni pararme cuando ya tenía dos a mi espalda y uno de frente, y en medio del abrumador silencio, irrumpió uno- Señor debe acompañarnos, a lo cual asentí con la  cabeza sin tener mayor opción.
Tras haberme internado al fondo de una de sus camionetas, y luego de deambular sin rumbo conocido alrededor de dos horas, llegamos a una especie de parcela, de un estilo muy rupestre, para luego conducirme hasta donde alguien a quien llamaban “sol”, quien se dirigió a mí de manera muy cordial: -necesitamos de usted, ya que eres amigo de la luna, y ella no ha vuelto a hacer su labor por estos arenales-, yo quien no había pronunciado palabra alguna hasta el momento, respondí: -Ella no es amiga mía, solo es testiga de mis más profundos demonios, y si no ha venido por acá; es simple: no la merecen y solo vendría para verme padecer, como siempre lo hace en la lejanía, tras la montaña.
El señor Sol, muy a disgusto y algo enfadado se paró de su asiento y hablo con dos de sus subordinados algunos minutos. No quise entender lo que sucedía (aunque ya lo sabía), de repente me despojaron de mis ropas y me llevaron a un lugar despejado, ataron a mi cuello una soga y soltaron del butaco que me sostenía, poco a poco subió a mi cabeza un largo desespero que fue disminuyendo con el tiempo, y justo un instante antes que estaba por darle fin a mi sentir, apareció la luna y solemne me murmullo:

Mi vida y mi muerte,
Mi sol y mi luna,
Aunque nunca te toque,
Como yo, nunca alguna.

Aunque lo dudes,
Aunque sea increíble,
En mi mente siempre estarás tangible.

Al terminar de oír su armoniosa voz, no pude seguir, pero si comprendí que así tenga otra vida, no la volvería a vivir.

miércoles, 16 de enero de 2013


Karma
Cierto día de abril una pequeña mariposa se me acerca y me pregunta: ¿Para ti qué es el karma? le respondo automáticamente y sin pensarlo: No tiene sentido, solo creo que hay cosas buenas y cosas malas, llevo años haciendo malas, pero limpio mi corazón y sentimiento creyendo que son buenas, y que al fin y al cabo hago bien a alguien, por ejemplo en unos minutos volaré a tu lado y serás feliz, dejando a un lado las cosas malas, no te importara nada  porque así somos, somos seres egoístas, devoradores de sentimientos y sueños ajenos, y a lo mejor mañana ni recordaras mi nombre. La bella mariposa asintió su cabeza, miro al cielo y prosiguió diciendo-  Te veré volar lleno de tristeza y odio, no hoy, ni mañana, quizá no en esta vida, pero lo harás, tendrás las alas vacías y los sueños rotos, y ese día comprenderás lo que es el karma. Ignorando su comentario, recordé que soy un perro y que como tal no debía prestar importancia a las mariposas y ni a las jirafas.
Ojos de perro
Así que salí en busca de un hueso para roer y ser sarcásticamente feliz. Pasaron los días, las semanas, los años y las vidas, y de repente en un mes de octubre cuando todo era excesivamente feliz para mí, sin el mayor esfuerzo y sin el mayor raciocinio, volvió de nuevo a mí la mariposa, posándose sobre mi frente y recordándome lo valioso que era el karma, en silencio, solo le pregunte: ¿Cómo sabes tanto de ello? Ella respondió: soy la esencia, color y sabor de él, y así sea una mariposa y hallamos volado juntos, hoy debo dejar en ti un poco de mi polen, para que nunca olvides lo importante que es vivir, volar, disfrutar, saborear, y sobre todo amar… amar  siendo uno y mil a la vez, y no dejando lo importante a un lado. Cuando reaccione la pequeña mariposa ya no estaba, y estaba seguro que ya nunca más iba a estar, comprendí  que debía seguir, así fuera sin ella, y que la única diferencia estaría es que nunca más sería lo que fui, puesto que fruto de su polen en una mariposa me convertí.