viernes, 15 de noviembre de 2013

Cementerio.


 Me encuentro donde la realidad por fin asecha
donde el silencio reina y el amor muere.
Donde los cuerpos dejan de ser lo que eran
y por fin conocen la realidad y rumbo de sus vidas.

Me encuentro donde la efimería termina,
donde todas aquellas dolencias terrenales Encuentran su fin
y por fin logramos terminar esta mísera existencia.

Me encuentro donde los sueños son solo lápidas
y junto a ellas miles de escritos y flores que ya no tienen sentido.

Todos los días huyo de este lugar,
sabiendo que igual hasta el voy a llegar.

También sé muy bien que lo único en común que tengo con este frio letargo
es la tibia sensación de soñarte, soñar que estas a mi lado,
soñar que lentamente nos besamos, soñar, soñar, soñar…
A lo mejor que pronto juntos volveremos a despertar.

Al frente tengo dos fríos testigos,
ya alejados de este cesante martirio,
ellos dos saben, todo lo que he dejado
y que por terco ya nunca estarás a mi lado,

Solo hasta que el tiempo decida tenerme sepultado.